Muchos problemas de los pies adultos tienen su origen en la infancia y
están presentes al nacer. El cuidado regular de los pies puede minimizar
o incluso evitar esos problemas en la vida adulta.
De 0 a 12 meses
Cuando
el bebé empieza a tener movilidad propia hay que evitar pequeños
"vicios", sobre todo posturales, para que el desarrollo sea correcto. Se
debe tener en cuenta: